MONASTERIO DE
SAN JUAN DE LA PEÑA
Carretera A-1603 (a unos 5 km. de Santa Cruz de la Serós)
Gestora turística San Juan de la Peña
Avda. Rgto. Galicia, 21
22700 Jaca (Huesca)
Tels. 974 355 119 / 974 355 145
Fax: 974 355 089
www.monasteriosanjuan.com
gestora.sanjuandelapenna@aragob.es
Horario: del 1 de noviembre al 15 de marzo, de 11 a 14 h. y de 16 a 17:30 h. (lunes, cerrado); del 16 de marzo al 31 de mayo, de 10 a 14 h. y de 16 a 19 h.; del 1 al 31 de junio, de 10 a 14:30 h. y de 16 a 20 h.; del 1 de julio al 31 de agosto, de 10 a 14:30 h. y de 15:30 a 20 h.; del 1 de septiembre al 15 de octubre, de 10 a 14 h. yde 16 a 19 h.; del 16 al 31 de octubre, de 10 a 14 h. y de 16 a 17:30 h. (lunes, cerrado). Días 25 de diciembre y 1 de enero, monasterio cerrado.
La visita al conjunto monástico va acompañada de un montaje expositivo en 4 de sus salas, en las que diversos paneles ayudan a conocer la sociedad estamental del Medievo. Toda esta información va acompañada de diversos hallazgos cerámicos y restos arquitectónicos, las réplicas de la indumentaria encontrada en la tumba del Conde de Aranda y las laudas sepulcrales de los primeros reyes de Aragón.
IGLESIAS Y ERMITAS
Algunas de las localidades del Parque
Cultural de San Juan de la Peña conservan
un patrimonio artístico digno de
resaltar. Muchas de las iglesias son románicas,
aunque bastantes han tenido
remodelaciones posteriores. El modelo
habitual presenta una cabecera con ábside
semicircular y una sola nave cubierta
con bóveda de cañón; sólo de vez en
cuando aparecen estructuras de madera. En algunos casos, sorprende
la escultura de los tímpanos de sus portadas. Destaca
la talla hecha hacia 1300 de la Virgen de la Peña, que hoy en
día se custodia en Santa Cilia; o las pilas bautismales de Bailo,
Ena, Centenero y Osia, por ejemplo, con su diversidad de tamaños
y formas. También en piedra y transmitiendo esa misma
rudeza de tiempos románicos, aunque de época muy posterior,
se encuentran la pila benditera de la iglesia de San Juan Bautista
de Osia y el escudo de San Juan de la Peña en la iglesia
de Alastuey, que evoca su pertenencia al monasterio pinatense.
De siglos posteriores, ya en la Baja Edad Media, son la portada
gótica de San Pedro de Bailo. Elementos patrimoniales de importancia
son también las numerosas ermitas, testimonios de
periodos de mayor devoción y en varios casos de antiguos poblamientos
hoy desaparecidos.
IGLESIA DEL MONASTERIO DE SANTA MARÍA E IGLESIA DE SAN CAPRASIO EN SANTA CRUZ DE LA SERÓS
Muestras del esplendor medieval en
Santa Cruz de la Serós. La antigua
iglesia parroquial de San Caprasio
es una pequeña joya de un románico
inicial, conocido como lombardo, del
primer tercio del siglo XI. La iglesia
de Santa María, que fue la iglesia del
monasterio y centro de la vida de la
comunidad benedictina trasladada en el
siglo XVI a Jaca, donde aún continúa.
Este templo es ejemplo constructivo y
ornamental del románico internacional,
que se caracteriza entre otros elementos
por su decoración escultórica. Sorprende
su portada con el monograma de Cristo,
cuyas letras tienen una peculiar disposición, flanqueado por
dos leones. Una inscripción en el dintel y en el aro del crismón
completan el tímpano.
Hay que destacar dos piezas conservadas en su interior: el
retablo de Santa María, del siglo XV –buena combinación de
escultura gótica, para la figura titular, y pintura hispanoflamenca,
para el resto- y el retablito del Santo Entierro, elaborado en las
tierras de Brabante en las primeras décadas del XVI, del cual
nada se puede decir sobre cómo y cuándo llegó desde los Países
Bajos hasta la ermita de San Salvador, de donde proviene.
ERMITA DE SAN MIGUEL E IGLESIA PARROQUIAL DE SAN ESTEBAN EN BOTAYA
Como casos más destacados
deben mencionarse el de la
ermita de San Miguel en las
afueras de Botaya, donde se
muestra un itneresante tímpano
con un Pantocrátor enmarcado por una mandorla flanqueada
por dos ángeles. Y en la parroquial de esta misma localidad,
dedicada a San Esteban, existe un deteriorado tímpano
encajado en un muro muy posterior que muestra una decoración
poco habitual en el románico aragonés.
IGLESIA PARROQUIAL DE YESTE
Otro caso sobresaliente es
el de la iglesia de Yeste,
con la advocación de la
Transfiguración del Señor. En
el dintel hay una inscripción que
alude al Salvador, a Santa María y al apóstol San Pedro. Las
imágenes esculpidas muestran al Cordero de Dios o Agnus Dei
más un sencillo crismón, simbolizando al primero; a la derecha,
la Virgen en una escena algo más complicada, que funde una
Anunciación y una Inmaculada; y a la izquierda, representando
a san Pedro, una figura con báculo, bendiciendo y acompañado
por un acólito que sostiene un libro. Y la cabecera con arquillos
de tradición serrablesa. Todo ello ayudaba a visualizar de una
manera sencilla y cercana al fiel los principales dogmas de la fe
cristiana.
IGLESIA PARROQUIAL DE BINACUA
La cabecera con arcuaciones de
tipo lombardo y el tímpano de
la iglesia parroquial de Binacua
son un gran ejemplo artístico,
con su anómalo tratamiento
de las letras del crismón,
enmarcado por dos círculos decorados y, a cada lado, otros
dos círculos que encierran animales, en concreto un cervatillo
y un grifo, ambos con su cabeza vuelta hacia la grupa; sobre
ellos, dos cabezas humanas barbadas y en la parte inferior, tres
besantes o bolas.
IGLESIA PARROQUIAL DE ENA
DDestaca la Virgen del Camino,
preciosa talla románica
considerada como la más
antigua de la zona que, en
la Edad Media y desde el
punto de vista de organización
diocesana, formó el arcedianato de Sodoruel.
CONJUNTOS URBANOS
Abundantes ejemplos de arquitectura
tradicional caracterizada por sólidas
casas de piedra y grandes chimeneas
troncocónicas con espantabrujas. Las
construcciones que nos encontramos
pertenecen a la tipología de la casa
pirenaica, levantada con gruesos
muros de sólidos materiales y dotada
de pequeños vanos que la protegen
del clima, al igual que la pizarra de las pronunciadas cubiertas
obliga al caer la nieve: ANZÁNIGO, ATARÉS, BAILO, BERNUÉS,
BOTAYA, CENTENERO, ENA, OSIA, SANTA CILIA o SANTA
CRUZ DE LA SERÓS.
CASA PALACIO DE SANTA CILIA
Destaca su fachada de estilo gótico
con el escudo pinatense, orlado y bajo
corona real. En este palacio residieron,
en muchas ocasiones, los abades de
San Juan de la Peña y, sobre todo, quien
ejercía el cargo de clavero o ecónomo
del monasterio.
LAS PARDINAS
Son unidades de explotación aisladas que guardan un gran parecido, en el ámbito estructural con las masías del Prepirineo catalán y al mismo tiempo con los caseríos vascos. La pardina era una entidad independiente tanto administrativamente, ya que no dependía de ningún municipio, como económicamente, basando su economía de subsistencia en la autogestión. Destacan en el término municipal de Jaca: Pardina L´Arbesa, Pardina Orós, Pardina Pereretas, Pardina Sesún, Pardina Osán, Pardina Botartal, Pardina Segaral, Pardina Legriso, Pardina Altasobre y Pardina Búbal. En el término municipal de Santa Cruz de la Serós nombramos a la Pardina Lacuei, Pardina Benta Esculabolsas y Pardina Gabín; y en el término municipal de Bailo, nombramos a la Pardina O´Cascallo, Pardina Pueyo, Pardina Lardiés, Pardina Gabás, Pardina O´Mesón do Caxicar, Pardina Esporré, Pardina Mullermuerta y Pardina Güertalo. Además en el término municipal de Las Peñas de Riglos, tenemos la Pardina Botayuela, Pardina Zerzún, Pardina A Carrosa, Pardina Rompesacos, Pardina Bergosal, Pardina Laxé “Lagé”, Pardina Ordaniso, Pardina Lanzaco, Pardina Samper Alto, Pardina Samper Baxo, Pardina Bisús, Pardina de Paco Pardina y Pardina O´Molín de Yeste.
TORRES DEL BOALAR Y DE
LARBESA EN ATARÉS
Aunque son pocos los testimonios que han quedado de la arquitectura militar, aún son visibles algunos castillos y torres fortaleza bajomedievales. Deben nombrarse las atalayas de Arrés, probablemente del siglo XV, y sobre todo la de Atarés. En el término de este lugar emplazado entre la peña Oroel y la sierra de San Juan de la Peña se alza sobre un pequeño altozano la llamada torre de los Moros o del Boalar, que pudo ser erigida en la misma época. Posiblemente la creación de ambas estuvo en relación con la vigilancia de la Canal de Berdún, camino natural por el que penetraban las incursiones navarras hacia Jaca.